(Pecu)
- Porqué las mujeres no ponen en discusión la Soberanía masculina? De dónde le viene a la mujer esta sumisión?
- Podemos establecer de qué modo se han establecido la jerarquía de los sexos poniendo datos de la prehistoria y etnografía a la luz de la filosofía existencial.
- La mujer sufre pasivamente su destino biológico. Engendrar es lo mismo siglo por siglo, no es nada nuevo.
- No es dando vida sino arriesgando la propia como el hombre se eleva sobre el animal. En la humanidad se acuerda la superioridad no al sexo que engendra, sino al que mata.
- El semejante, el otro, que es también el mismo con el que se establecen relaciones de reciprocidad, es siempre para el varón, un individuo varón.
- Desde el origen de la humanidad, su privilegio biológico ha permitido a los varones afirmarse exclusivamente como sujetos soberanos, jamás han abdicado a ese privilegio.
- Toda la historia de las mujeres la han hecho los hombres.
- No es la inferioridad la que ha determinado su insignificancia. Sino su insignificancia histórica lo que determina su inferioridad.
- La mujer se conoce y se elige no en tanto que existe por sí, sino tal y como el hombre la define.
- Su ser-para-los-hombres es uno de las condiciones esenciales de su ser condición concreta.
- No se nace mujer, se llega a serlo.
- La pasividad que caracteriza a una mujer “femenina” es un rasgo que se desarrolla en ella desde los primeros años. Pero es falso pretender que se trata de una circunstancia biológica, se trata de un destino que le ha sido impuesto por los educadores y la sociedad.
- La madre impone a la niña su propio destino, lo cual es una manera de reivindicación orgullosa de su feminidad y es también una manera de vengarse.
- Para la niña es una extraña experiencia descubrir en sí misma, a título de esencia dada, la inferioridad. Eso es lo que sucede cuando al hacer el aprendizaje del mundo se capta en él como mujer. La esfera a la cual pertenece está cerrada por todas partes, limitada, dominada por el universo masculino: por alto que se lance, por lejos que se aventure, siempre habrá un techo sobre su cabeza y unas paredes que le impedirán el paso. Los dioses del hombre se hallan en un cielo tan lejano que, en verdad, para él no hay dioses: la niña en cambio, vive entre dioses de rostro humano.
- Y a la mujer se la invita a la complicidad para que esto sea así.
- Mientras el adolescente se encamina activamente hacia la edad adulta, la joven consume su juventud en la espera, esperar al hombre.
- No es aumentando su valor humano como aumentará ella de precio a los ojos de los hombres, sino, amoldándose a los sueños de éstos.
- La joven entierra lentamente su infancia, ese individuo autónomo e imperioso que ha sido; y entra con sumisión a la edad adulta.
- La vagina se convierte en centro erótico sólo por intervención del hombre, lo cual constituye siempre una suerte de violación…
- El coito tiene para el hombre un fin biológico preciso: la eyaculación, una vez obtenido se presenta como un desenlace y, si no como la satisfacción del deseo, si como la supresión del mismo.
- El dolor tiene significación masoquista en el caso de que sea aceptado o querido como manifestación de servidumbre.
- Ningún destino anatómico determina una sexualidad hetero o lesbiana.
- El hombre representa lo positivo y lo neutro. La mujer solo lo negativo. Macho=ser humano - hembra. Así cada vez que se comporta como un ser humano se declara que se identifica con el macho.
- La futura mujer se indigna por las limitaciones que le impone su sexo. Se plantea mal la cuestión cuando se pregunta porque las rechaza: el problema consiste más bien en comprender porque las acepta.
- … la lesbiana experimenta desagrado ante sus compañeras sumisas, para repudiar toda complicidad con ellas es en parte por lo que adopta una actitud masculina.
- Entre artistas y escritoras hay muchas lesbianas. No es que su singularidad sexual sea fuente de energía creadora, sino más bien que, absorbidas por una labor seria, no quieren perder el tiempo en representar el papel de mujer, ni en luchar con los hombres. No admitiendo superioridad masculina, no quieren fingir que la reconocen ni fatigarse en oponérseles.
- Entre mujeres el amor es contemplación, las caricias están destinadas menos a apropiarse de la otra que a recrearse lentamente a través de ella; la separación está abolida, no hay lucha, ni victoria ni derrota, en una exacta reciprocidad cada una es a la vez sujeto y objeto, soberana y esclava; la dualidad es complicidad.
- Una mujer puede consagrarse a las mujeres porque el hombre la decepcionó, pero a veces éste la decepciona porque ésta buscaba en él a una mujer…
- No están consagradas por ninguna institución ni costumbres, ni reglamentadas por convenciones, por eso mismo se vive con más sinceridad.
- Lo que da un carácter viril a las mujeres encerradas en su homosexualidad no es su vida erótica, que por el contrario las confina en un universo femenino, sino por el conjunto de responsabilidades que se ven obligadas a asumir por pasar sin hombres.
Continuará …
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