Director: Marcelo Piñeyro(Pecu)
Cientos de personas protestan en las calles contra el foro económico mundial bajo el lema de “otro mundo es posible”… mientras esto sucede en la calle, irónicamente en lo alto de un edificio, de esa misma calle, se reúnen 7 aspirantes a un puesto ejecutivo de una transnacional, en un ambiente diplomático, los y las aspirantes se dedican a llenar formularios exigidos para la vacante; percibiendo cierta presión empiezan a preguntarse si estarán siendo observados por cámaras ocultas o incluso si habrá algún psicólogo de la empresa infiltrado entre ellos para estudiarlos y conducirlos… uno de ellos plantea la posibilidad de ser parte de un método de selección de personal que se aplica en Estados Unidos… esas sospechas se hacen realidad cuando de pronto se encuentran encerrados y confrontados a un proceso de autoeliminación, es aquí cuando se manifiestan las verdaderas personalidades de los aplicantes, cada uno representando a ciertos estereotipos: el inseguro adulador, la cuarentona “ya pasada”, el macho agresivo auto nombrado de “macho ibérico”, el ejecutivo con un condenable pasado sindicalista, la mujer fatal, y el galán joven y triunfador.
En este momento la trama toca su punto álgido pues la competición se torna prácticamente canibalesca, nadie escatima recursos para eliminar al resto: las manipulaciones afectivas, sexuales y verbales se mezclan con confrontaciones directas cargadas de felonía, machismo y misoginia hasta lograr la rendición del aspirante de turno. El final no es muy inesperado, no sorprende quien se queda con el puesto… al observar la manera fría y despiadada con que opera el sistema me pregunto hasta que punto “otro mundo posible?”
Cientos de personas protestan en las calles contra el foro económico mundial bajo el lema de “otro mundo es posible”… mientras esto sucede en la calle, irónicamente en lo alto de un edificio, de esa misma calle, se reúnen 7 aspirantes a un puesto ejecutivo de una transnacional, en un ambiente diplomático, los y las aspirantes se dedican a llenar formularios exigidos para la vacante; percibiendo cierta presión empiezan a preguntarse si estarán siendo observados por cámaras ocultas o incluso si habrá algún psicólogo de la empresa infiltrado entre ellos para estudiarlos y conducirlos… uno de ellos plantea la posibilidad de ser parte de un método de selección de personal que se aplica en Estados Unidos… esas sospechas se hacen realidad cuando de pronto se encuentran encerrados y confrontados a un proceso de autoeliminación, es aquí cuando se manifiestan las verdaderas personalidades de los aplicantes, cada uno representando a ciertos estereotipos: el inseguro adulador, la cuarentona “ya pasada”, el macho agresivo auto nombrado de “macho ibérico”, el ejecutivo con un condenable pasado sindicalista, la mujer fatal, y el galán joven y triunfador.
En este momento la trama toca su punto álgido pues la competición se torna prácticamente canibalesca, nadie escatima recursos para eliminar al resto: las manipulaciones afectivas, sexuales y verbales se mezclan con confrontaciones directas cargadas de felonía, machismo y misoginia hasta lograr la rendición del aspirante de turno. El final no es muy inesperado, no sorprende quien se queda con el puesto… al observar la manera fría y despiadada con que opera el sistema me pregunto hasta que punto “otro mundo posible?”
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